domingo, 22 de enero de 2017

Black Majesty



 
Sandra Rodríguez Cotto, Mayra Santos Febres and Hilda Bultrón


Para Mayra Santos Febres e Hilda Bultrón:

 
We are angry and we are black.

We are single handedly, the Angry Black Woman.

The Black Magic Woman.

We’re angry and it is only angry that we can make magic.

And we have to save our strength to get power.

Power has to be claimed. Challenged. Demanded. Taken.
One has to be incendiary enough, sassy and ‘sandunguera’ enough, to assert it.

Show that inner power that eludes most, and is only granted to those who have imprinted in the skin the result of a long, perennial fight, and the test of times.

A single story of collective suffering and survival.

Like all Black Women.



It is us, Black women,  who represent “the powerful forces of change that are determined to prevent the dying cultures of racism, hetero-patriarchy from raising again”, as eloquently said Angela Davis at the Women’s March in Washington this weekend.

And it is true that history cannot be deleted like web pages,

But it seems like at most utter times, we have relinquished our power.

Forgot our struggles we have, and we gave in to whatever they – meaning men – wanted us to do.


We, Negras, Mulatto Women have the curves,the wit and all the edges that make up this nation.

But where are we now?

Are we angry enough?

Is it enough to settle for less?

No. 
We have to get angry, and beyond. 
We have to pursue joy. 
Be proud of our bodies.

Happy with our lives.

Happy in our own skins.

But first, we have to truly unravel in all the little details that insist in framing us, in putting us on boxes.



We have to be the Angry Black Women and more.

Be the stereotype and break it.

Be happy. And full. Plena.



Because it is on shoulders that the nation is built upon.

It is in our wide hips that we carry the boys and girls who will make better and construct and deconstruct this world in the near future.

It is our milk that nourishes that race that is being a Puerto Rican.

For it is with our hands that we caress and build the world.
We are resistance, but we are hope. We are faith.


We carry the weight of the world, of country, of race.

And it is out of the trials and tribulations that we make up humanity.

We give birth to hope and struggle.

‘Cause we are hope, and struggle and resistance.

And we are resilient.

We are women who love and therefore, we cannot let others, let them, let men, define us.

Because we define ourselves.


sábado, 6 de febrero de 2016

Elucubraciones sobre la poesía: Esta noche llueve poesía




Pensando en lo que voy a escribir para la próxima columna me topé con la poesía... Me he podido joder. Ahora no me sale nada.  No puedo escribir, sólo quiero seguir leyendo poesía…


Sí, esa. La más depurada manifestación, por medio de la palabra, de los sentimientos del ser humano en torno a la belleza, el amor, la vida o la muerte.


Poesía.


“La poesía huye, a veces, de los libros… para anidar extramuros, en la calle, en el silencio, en los sueños, en la piel, en los escombros, incluso en la basura”, dice Joaquín Sabina.


Símbolos, imágenes, sentidos son los que evocan la poesía. Metáforas que nos ahogan y exigen que descifremos, analicemos, decodifiquemos el mensaje. Mensaje que muchas veces está oculto en cada verso y cada palabra. Así es la poesía.


“Sé que la poesía es indispensable, pero no sabría decir para qué”, dijo Jean Cocteau.

Pienso que es para demostrar el arte de evocar, de sugerir sensaciones, emociones e ideas con ritmo, con la medida y cadencia que trae cada verso. Como hacer el amor. Movimientos rítmicos. “La poesía no quiere adeptos, quiere amantes”, dijo Federico García Lorca.


A veces también quiere locos. Desquiciados. Obsesionados.


Aquí voy


jueves, 17 de diciembre de 2015

De crisis y esperanza





Estuve reflexionando y compartí mis elucubraciones con mis clientes y amigos. Entonces pensé que sería bueno compartirlo también con otras amistades en las redes sociales, así que aquí va...
 
El 2015 ha sido un año bien duro, de mucho esfuerzo y pesimismo colectivo. No ha sido nada fácil en Puerto Rico. La economía aprieta y muchas personas han tenido que irse  de aquí porque no encuentran alivio, y todas de una manera u otra hemos sido afectados por la situación actual.

Las noticias que nos inundan a diario sobre la realidad de nuestro país nos abruman y nos hacen pensar ¡cuán lejos hemos llegado! ¿Por qué estamos así? ¿Qué hemos hecho para permitir este grado de decadencia? ¿Cómo salimos de este hoyo? Son preguntas que nos deben hacer pensar en cómo enfrentar los obstáculos.

Sin embargo, siempre he pensado que uno se prueba en los retos. Ante la adversidad es que demostramos lo que verdaderamente somos, nuestro espíritu. Decía el escritor francés Honoré de Balzac que “en las grandes crisis, el corazón se rompe o se curte”. Y en cierta medida es así. Ante las crisis que nos atemorizan, uno se levanta y se sacude, porque al final, son lecciones que nos sirven para cancelar una época e inaugurar otra.

En medio de ese proceso de prueba, sabemos y creemos con fe, que al final, triunfaremos Por eso hoy recuerdo a uno de mis poetas favoritos, el libanés Khalil Gibrán quien decía que “Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes”.

Y también decía Gibrán que “En el corazón de todos los inviernos vive una primavera palpitante, y detrás de cada noche, viene una aurora sonriente”.

Así que en esta Navidad te invito a que reflexiones a nivel individual, en tu entorno familiar y de tus seres queridos sobre cuál será esa aurora sonriente que te espera al final de este proceso.

Y espero de todo corazón que esta temporada navideña te llene de energía para comenzar el 2016 con fe, alegría de espíritu y que tus esfuerzos redunden en mucha prosperidad y amor.   

Porque la Navidad es la época de esperanza y esa sensación de alegría debe permanecer en nuestros corazones siempre.

Que esa alegría los acompañe este año y siempre. Saludos y mil felicidades.

Sandra



miércoles, 4 de noviembre de 2015

Dar gracias a los amigos




 “Un amigo”, según el poeta y maestro libanés Khalil Gibrán,  es el campo que siembras con amor y cosechas con gratitud’. Y Mahoma, el Profeta del Islam, decía que “aquél que no agradece un pequeño favor, no agradecerá uno grande”. Ser amigo es ser agradecido.

La amistad y el agradecimiento son dos palabras fuertes, que se ligan entre sí porque ser amigo es sinónimo de ser agradecido. Se retribuye, se devuelve, se gratifica a quien te es leal, aquél que te regala su afecto, quien se convierte en tu incondicional camarada, compañero de labores, de afanes, de creencias o de vida. Porque de eso es lo que se trata ser un verdadero amigo.

Dar gracias y estar agradecido tienen que ver con reconocerle a otra persona alguna acción o manifestación que valoramos positivamente. Pero dar las gracias es mucho más que un acto involuntario o forzado que la etiqueta social te impone. No es porque tu mamá te enseñó a hacerlo, aunque, en efecto, así posiblemente lo fue. No es porque tus maestros te enseñaron que había que decirlo, las monjas en el colegio te obligaron  o el cura te dijo que si no lo hacías, pecabas. No. Dar gracias es mucho más que un simple acto de cortesía.

Es más que un gesto que toma un momento. No cuesta nada. Ni tan siquiera el esfuerzo. Pero sí es algo que determina cómo te relacionas con los demás, sean familiares de sangre o del corazón, amigos, conocidos o compañeros de labores. Incluso hasta los que no te conocen, interpretan y leen mucho cuando comunicas el agradecimiento, aunque se trate sólo de un breve momento.

domingo, 3 de mayo de 2015

Elucubraciones de hoy domingo

San Martín de Porres

3 de mayo de 2015:

Soy devota de algunos personajes histórico-religioso-mitológico-sociales. Madre Teresa de Calcutta, Malcolm X, Juan Pablo II, Toni Morrison, Maya Angelou, y unos cuantos más. Pocos, por cierto. Minorias, en su mayoría. Les prendo velas, les oro y trato de seguir algunas de sus enseñanzas de vida como eso de tener fe y no callarse la boca nunca. Es algo de ese sincretismo que me hace ser, como me dice mi amigo Sunshine Logroño y que adopté como lema, una "tropical nigger caribeña" que no suele ser "politically correct".

En fin, hoy pensé en mi santo. El del día en que nací, que todavía falta porque es en noviembre. El día de San Martín De Porres. El santo peruano negro.

Decía mi tía abuela Tina Rodríguez que debieron haberme llamado Martina o Porra porque nací ese día. Y yo le contestaba que mejor era Porra porque a la porra mando al que me trate de joder. Y eso de prender velas, creo que lo cogí de ella, de mi bisabuelas que eran médium, brujas o como les quieran decir, y como consejo de mi querida amiga Mayra Santos Febres. Sólo que no he hecho el altar que Mayra me dice que tengo que poner en la casa. Hasta ahí llega la cosa. No es para tanto.

Así que pensando hoy en mi primer domingo de mayo, pensé en que quisiera tener el don ese que tuvo San Martín De Porres. El don de la bilocación. Ese fenómeno paranormal, sobrenatural o divino según el cual una persona u objeto estaría ubicado en dos lugares diferentes al mismo tiempo. Una bilocación del espíritu, viaje astral o experiencia extracoporal, y también una bilocación de cuerpo y alma.

Si pudiera tener hoy la segunda, estaría haciendo el amor y luego escribiendo, que son mis pasiones, o iría a dos fiestas que tengo hoy a la vez -una bohemia en la casa de playa con varios cantantes incluyendo a Víctor Manuel, y el cumpleaños de un pedacito de mi corazón, mi dinosaurio, sobrino Esaí- y al recital de mi sobrina Dianita. De esa manera podría ser capaz de interactuar de forma normal cada uno de los entornos, con posibilidad de experimentar sensaciones y manipular objetos físicos. Abrazar. Besar. Cantar. Reír. Escribir.

Y siempre me pasa. Cuando tengo que escribir algo con un deadline, la cosa se me complica y me pongo a elucubrar para dejarlo a último momento, cosa de meterme presión. Quizás es la falta de adrenalina esa que tenía cuando era reportera, y me ponía en 1 hora a escribir como loca. En mis tiempos de Caribbean Business, el día de cierre que era lunes, ponía la alarma del reloj cada media hora hora a sonar. Volvía locos a algunos de mis compañeros, otros, me entendían. Era que me "taimeaba", perdón por el espanglish. Me ponía presión para escribir en períodos de 30 minutos. Así publiqué muchas portadas y luego, en el diario El Nuevo Día, el deadline era un paseo. Una vez en El Nuevo Día recuerdo que escribí 11 ONCE artículos en una tarde, incluyendo la portada. Eso sí es ser "news junkie", o "journalism junkie". Pues siempre hago lo mismo y me meto presión de tiempo y me inspiro mejor.

Así que como no tengo el don de mi santo, no me queda de otra. Tendré que dividirme en lo que pueda. Así es la vida. Así de irónica. Vamos arriba.... y por si acaso, prenderé una velita.


miércoles, 2 de octubre de 2013

Familia y Educación

Me encantaría ver un operativo criminal, de esos que hacen los federales, pero en el Departamento de Familia y en el de Educación. No, no se trata de arrestar a los que se roban dinero porque eso ya ha pasado. Lo que quisiera es verlos arrestando a funcionarios ineptos, que por su incompetencia y dejadez criminal, han permitido y permiten que miles de niños, envejecientes y personas con impedimentos sean víctimas del maltrato y de vejámenes por el propio sistema.

Hasta que en Puerto Rico no metan preso a un secretario de gabinete, a sus soplapotes, y a esos empleados ineptos, el caos va a seguir.
 
Cuando algún gobierno tenga los pantalones y la VOLUNTAD de empezar a exigir responsabilidades y a que los empleados rindan cuentas de sus malos manejos, esto empezará a cambiar.
 
Por eso pregunto, ¿cuáles son las verdaderas prioridades? ¿Mejorar o mantener el caos? ¿Es prioridad el resolver los problemas o crear estructuras y gobiernos paralelos para los grupos que mantienen el control de la sociedad tras bastidores, como si movieran hilos ocultos, y mueven a su antojo al país como marionetas? Eso, entiendo yo, es evidente en dos de las agencias más cruciales: Familia y Educación.

Gulú, gulú y pa’fuera

 
Ha sido una semana dura. Asesinatos sin parar. Los federales no pararon su mes de redadas: Seguro Social, Medicare y hasta una ganga de timadores que cometieron fraude bancario y robo de identidad, liderados por confinados. A una mujer la mató su expareja que luego abrió fuego contra los que intentaban defenderla en una gasolinera. Un niño fue la víctima fatal del choque de un ‘trolley’ en Toa Baja.
 
Así que en lo que se pasa el trago amargo de estos días, he tratado de concentrar la atención en cosas más positivas. O sea, en la escuadra boricua que nos representa en el Premundial de Baloncesto Femenino en Xapalas, México. ¡Pero ni allí, la felicidad es completa! Y no es por falta de corazón de todas esas jugadoras, sino que como aficionada, veo un marcado desdén y menosprecio que raya en racismo del País, de las autoridades, de los organismos deportivos y de los mismos medios de comunicación hacia nuestro equipo de baloncesto femenino.
 
El País se detuvo para ver los juegos de la selección masculina. Dondequiera que una se metía el tema era que si Arroyo, Barea o Ayuso. Las frases, los análisis, la transmisión completa, pero con las mujeres, bendito. Lo que da es pena. A las mujeres nos tiran ‘al mondongo’. No entiendo el por qué.
 
Aquí no veo a nadie hablando lo mismo de una Carla Cortijo, una Mari Plácido, una Jazmín Sepúlveda o una Ashley Prim, solo por mencionar algunas jugadoras. El nivel de juego de estas jóvenes es excepcional, pero no le dan destaque. Las pretenden ‘invisibilizar’.


miércoles, 8 de mayo de 2013

Sin padres

 
Mientras la inmensa mayoría de los puertorriqueños estará esta semana comprando a última hora el estuche de perfume, maquillaje o cualquier otro regalo tradicional para el Día de las Madres que se celebrará el domingo, yo llevo días pensando en ellas y sus hijos. En los hijos sin padres.
 
Sobre los hombros de esas madres se levantan generaciones de hijos sin la figura paterna. Esta ausencia tiene un impacto en la sociedad, en cómo se enfrenta y se ve el mundo, según dicen los expertos en el tema, aunque pocas veces se analiza con profundidad en los medios noticiosos.

miércoles, 27 de marzo de 2013

In God we trust

 

Un día como hoy, los judíos se reunieron en el Sanedrín y condenaron a Jesús. Pocos lo recuerdan porque en el Puerto Rico del 2013 cada vez guardan menos respeto y la solemnidad que representan estos días. ¿Dónde está el dios de muchos?

 
Playa, sol, cerveza fría… descanso. Para algunos son días de beber ron. O de ver Los 10 Mandamientos, La Biblia y otras películas en la televisión. Para otros, días de asueto. ¡Vacaciones! ‘Break’ de primavera. Para muchos, descenso en las noticias, pero sigue el pesar, la tristeza colectiva. Venimos desde enero, es más, desde las elecciones e incluso antes, en una espiral de problemas y fracasos en las que el País sigue aleteando. No parece tocar fondo porque cada vez surge algo peor. Pero esta semana se supone que nos detengamos y reflexionemos.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Ojo por ojo


“Cuando es un asesino como Candelario Santana, es fácil pensar que merece morir”

Mientras muchos seguimos saboreando la alegría que nos dejó este fin de semana el equipo de Puerto Rico en el Clásico Mundial del Béisbol (incluso muchos como yo, que no nos gusta ese deporte, nos lo gozamos), pocos pensamos en que la alegría luce efímera. Se ve breve si pensamos que tenemos de frente la amenaza de que aquí nos impongan la Ley del Talión. Ojo por ojo, diente por diente.
 
O sea, mataste, eres un asesino, pero en vez de encerrarte, la Fiscalía federal quiere hacer que un jurado compuesto por siete mujeres y cinco hombres puertorriqueños, sean verdugos. Los fiscales harán como Pilato y el jurado mandará a matar. Ese parece ser el objetivo de las autoridades federales en el caso contra el convicto Alexis Candelario Santana en el que nuevamente insiste en pedir la pena de muerte.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Cuba y Puerto Rico


Cuba, tan distinto y tan igual a Puerto Rico.  Dos islas hermosas, anquilosadas en el tiempo, víctimas de sistemas políticos y modelos de gobierno que no funcionan, o que ya dieron lo que iban a dar.

Hace unos días el octogenario presidente cubano Raúl Castro anunció que este será su último mandato por cinco años y que el próximo en sucesión será el vicepresidente Miguel Díaz Canel, de 52 años, y quien no es del grupo que vivió la Revolución del 1959. Con este anuncio se pone fin a la era de los hermanos Castro que inició la ya mítica figura de Fidel, quien precisamente reapareció en el Parlamento para presenciar el anuncio de su hermano. Son cambios políticos grandes en los que se transfiere el poder a una nueva generación, pero mientras tanto, el pueblo sigue igual, con las mismas necesidades, miseria y limitación de derechos civiles.

Acá que en Puerto Rico, el Gobernador Alejandro García Padilla aún no ha cumplido los primeros 100 días de su mandato y ya se sabe que la economía del país está al borde del colapso. No hay una transición generacional porque hubo cambio de gobierno, pero estamos igual o peores que con la pasada administración. La economía no se mueve, los cascos urbanos parecen pueblos fantasmas, y se ven anuncios de “se vende” por doquier. Los legisladores amarrados a sus dietas tuvieron que ceder ante la presión pública, pero volvieron al legislador-ciudadano para poder trabajar “part-time”; el Banco Gubernamental de Fomento anuncia que las pensiones de los empleados públicos no dan; se anuncian aumentos en los servicios básicos al pueblo y la gente se opone a que el Gobernador ahora le regale por 40 años el aeropuerto a los mexicanos con las condiciones actuales del contrato.  Mientras tanto, el pueblo sigue sufriendo. La clase media cada vez más pequeña, vive asfixiada con la economía y se debate si van del país a buscar trabajo o si siguen decidiendo entre pagar la luz, el agua, la hipoteca o las medicinas.

Muchos no lo aceptan, pero son innegables los paralelismos en la realidad actual de Cuba y Puerto Rico. Más allá de la historia común que nos une, una tiene que mirar con detenimiento los sistemas políticos y ver el día a día de la gente para darse cuenta de que no somos tan distintos, y que tanto allá como acá el pueblo vive precariedades, pobreza, limitaciones y que al pueblo los mueven cual títeres, por los hilos ocultos del poder político.

Black Majesty

  Sandra Rodríguez Cotto, Mayra Santos Febres and Hilda Bultrón Para Mayra Santos Febres e Hilda Bultrón:   We are angr...